© musée du quai Branly - Jacques Chirac, photo Françoise Huguier

La conservación preventiva

La conservación preventiva es un enfoque integral, que abarca todas las acciones destinadas a prevenir y frenar el deterioro de las colecciones.

El objetivo principal consiste en actuar directa o indirectamente sobre los agentes causantes del deterioro a los que las piezas están sometidas, como los agentes meteorológicos, los contaminantes biológicos o la luz.

El equipo de conservación preventiva es responsable del seguimiento diario de las colecciones y cumple las siguientes tareas:

  • control del estado de conservación: inspección y vigilancia de las colecciones;
  • control y seguimiento sanitarios, climáticos y ambientales;
  • valoración de las condiciones de exposición, de transporte y de almacenamiento;
  • marcado de las colecciones y acondicionamiento.